Primero la finalidad, después la fórmula
La lubricación para contacto vaginal, anal, oral o con juguetes no tiene por qué compartir las mismas indicaciones. Elige un producto destinado a la práctica prevista; el aroma o la base no bastan para confirmar todos sus usos.
Encontrarás bases acuosas, siliconas y otras formulaciones. Compara su consistencia, la sensación que describa el producto y las condiciones de limpieza. Una misma categoría puede reunir fórmulas diferentes.
Criterios para comparar
- Base y composición: consulta la lista de ingredientes y la información pertinente a tus sensibilidades.
- Formato: un tubo, un frasco con dosificador y una monodosis ofrecen formas distintas de aplicación.
- Sensación: los efectos de calor o frescor dependen de la fórmula y de la respuesta individual.
- Compatibilidad: revisa tanto el lubricante como el preservativo o juguete.
Uso y compatibilidad
No presupongas compatibilidad universal por tratarse de un lubricante de agua o de silicona. Los productos de base oleosa pueden dañar los preservativos de látex; consulta la orientación del NHS sobre preservativos y lubricación.
Sigue la cantidad y las indicaciones del producto. El lubricante no garantiza ausencia de irritación, dolor o lesión y no debe utilizarse para continuar una práctica que molesta.
Preguntas frecuentes
¿Un lubricante con aroma es apto para sexo oral?
Solo cuando sus indicaciones contemplan ese uso. El aroma por sí solo no lo confirma.
¿Todos los lubricantes de silicona son compatibles con juguetes de silicona?
No se puede generalizar. Comprueba la compatibilidad indicada por ambos fabricantes.
¿El efecto calor significa que es más eficaz?
No. Es una característica sensorial de ciertas fórmulas, no una escala de eficacia ni una garantía de comodidad.












































































































































